diciembre 1, 2020

Radio Gran Rosario

FM 88.9 MHZ.

Malestar del sector gastronómico ante la medida que los obliga a cerrar a las 19.30

Convocan a una marcha bajo la consigna “Rosario quiere trabajar”. El titular de la cámara que nuclea a bares y restaurantes, Carlos Mellano, no descartó que haya quien se rebele a la medida.

 

Por La Capital

El anuncio que hizo anoche el gobernador Omar Perotti, que restringe desde hoy todas las actividades a partir de las 19.30 y por 14 días, fue un baldazo de agua fría para el sector gastronómico rosarino. La medida sanitaria, tomada para atenuar la aceleración del contagio de coronavirus en la ciudad, tomó por sorpresa al sector que la cuarentena golpeó duramente.

“No nos esperábamos esto, ni nos consultaron, y para colmo lo anunciaron un viernes, en la víspera el fin de semana, sin darnos la oportunidad de organizarnos para ver cómo podemos bancar esta medida”, comentó visiblemente contrariado el titular de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario (Aehgar), Carlos Mellano., en declaraciones a La Capital.

La reacción del sector, que repudia la decisión del gobierno provincial, no se hizo esperar. Junto con otros colectivos también que sufrieron en carne propia los estragos de la pandemia, convocaron a una concentración para esta tarde, a las 19, en bulear Oroño y Jujuy, en el corazón de Pichincha, el barrio que concentra la actividad gastronómica de la ciudad.

El malestar de los dueños de bares y restaurantes de la ciudad quedó en evidencia en las redes sociales donde referentes del sector se quejaron de la decisión de Perotti, expresaron su fastidio y desaliento ante las limitaciones que sufrirán n a partir de esta tarde y los más exaltados, incluso, se preguntaron si los gastronómicos se iban a rebelar ante la inconsulta medida gubernamental.

La manifestación fue convocada bajo la consigna “Marcha por la libertad” y, además de los dueños de locales gastronómicos, se sumaron a la protesta los propietarios de gimnasios, de canchas de fútbol 5, sindicatos, comercios, pymes, proveedores, pintores, plomeros, electricistas y taxistas. La idea es que todos los que son afectados por las nuevas limitaciones puedan expresen públicamente su rechazo a la determinación de Pertotti.

“Rosario quiere seguir trabajando”, aseguró Mellano, en un esfuerzo por dejar en claro cuál es la posición de la entidad que nucela a los empresarios gastronómicos. “No discutimos el decreto, pero queremos ver cómo podemos mantener la actividad, quizás con un nuevo protocolo, reduciendo la cantidad de personas en los locales o habilitando que se trabaje al aire libre, como en Buenos Aires”, señaló.

“Nuestra propuesta institucional es la concentración, hacer escuchar nuestra voz, estamos quebrados emocionalmente, la espera se hace cada vez más larga y pone en peligro la supervivencia de la gastronomía en la ciudad”, enfatizó Mellano. Lo cierto es que desde que arrancó la pandemia en Rosario cerró un diez por ciento del total de los 1500 bares y restaurantes habilitados en marzo.

“Lo que no podemos garantizar es que haya alguno que, pese a la medida, siga trabajando, vaya la gente de Control y haya algún problema”, vaticinó Mellano, dejando claro que los ánimos del sector están caldeados, tanto por la medida, que aseguró que a muchos locales los deja en el abismo del cierre, como por haber sido tomada en forma inconsulta, y disparó: “Ante situaciones extremas pueden ocurrir hechos extremos”.