septiembre 25, 2020

Radio Gran Rosario

FM 88.9 MHZ.

Designaron a María Eugenia Iribarren como nueva fiscal regional de Rosario

Lo hizo Jorge Baclini, máximo responsable de los fiscales santafesinos. El nombramiento es por tres meses, hasta que se llame al concurso correspondiente.

 

Por La Capital

El fiscal general de Santa Fe, Jorge Baclini, designó por el término de tres meses a María Eugenia Iribarren para desempeñarse en forma interina como fiscal regional de Rosario. La imprevista vacante surgida por el proceso penal seguido contra Patricio Serjal, que ocupaba ese cargo y está en prisión preventiva desde el martes acusado de corrupción institucional, obligó a definir un reemplazo para la conducción de la mayor de las cinco sedes del Ministerio Público de la Acusación de la provincia (MPA). Tras ese lapso se aguarda que el gobierno provincial convoque al concurso del cual surgirá el próximo fiscal regional de Rosario.

El nombramiento de Iribarren fue decidido por la máxima autoridad del MPA tras una serie de entrevistas con otras fiscales de Rosario. La resolución indica que transcurridos los tres meses el interinato se renovará o se llevará a cabo una rotación entre los fiscales de la circunscripción hasta tanto se provea la cobertura definitiva de la vacante. La elegida es la que tiene mayor trayectoria en el Poder Judicial de la provincia y también la jerarquía más alta, dado que fue fiscal de Cámara en el anterior modelo de enjuiciamiento que es en graduación y remuneración correspondiente con el cargo de fiscal regional.

En principio la funcionaria, que está en funciones desde ayer, no considera competir para el cargo de fiscal regional cuando el Poder Ejecutivo convoque al concurso para un cargo que tiene una duración de seis años. El mandato de Serjal, que estuvo tres años en el puesto, vencía en abril de 2023.

Trayectoria

De manera oficial, el órgano de comunicación de la Fiscalía Regional consignó que la trayectoria de Iribarren abarca diez años como fiscal de primera instancia en el sistema que empezó a salir de vigencia en febrero de 2014, diez años como fiscal de Cámara y su traspaso al MPA en octubre del 2018 con el mismo cargo. Hasta ayer se desempeñaba como titular de la Agencia de Criminalidad Organizada.

Esta última es la unidad que se ocupa de las investigaciones más relevantes ocurridas en Rosario en los últimos tiempos, tales como la investigación por asociación ilícita y delitos violentos a Esteban Alvarado, hechos como el ataque al casino City Center de enero pasado atribuido a la banda de Los Monos y ahora, como una derivación de esta pesquisa, el trámite que implicó que los fiscales Gustavo Ponce Asahad y Patricio Serjal estén detenidos por brindar cobertura a una red de juego clandestino.

Iribarren acaba ella misma de tener un rol protagónico en el trámite que implicó la prisión preventiva de Serjal por 90 días. Fue una de los cuatro acusadores y tuvo participación importante en la audiencia en la que señaló que los hechos que se le atribuyen son un daño a la fe pública inconmensurable y que pesará al momento de pedir condena.

Es una mujer a la que le reconocen una personalidad fuerte. Tuvo visibilidad en dos juicios importantes como el del triple crimen de la Villa Moreno y el proceso contra la banda de Los Monos. En ambos tuvo un rol de peso en la estrategia de la acusación y varias veces ofició como vocera ante la prensa al final de las audiencias. Proviene de una familia con historia en el Poder Judicial santafesino. Su padre, Casiano Iribarren, de manifiesta filiación en el justicialismo santafesino, fue ministro de la Corte Suprema de la provincia. Además, actualmente es tesorera del Colegio de Magistrados de Rosario, la entidad gremial que aglutina a los jueces.

Juego político

La elección de Iribarren para esta transición no estuvo exenta de juegos de preferencias y enviones de distintos actores políticos e incluso de la fuerte y dispar expectativa de los 79 fiscales a los que en este período la funcionaria deberá conducir. El gobierno provincial fue partidario del nombre de Iribarren, pero también lo son los fiscales que integran la Agencia de Criminalidad Organizada que la elegida condujo hasta ahora y a la que en esa oficina le reconocen un liderazgo consecuente y atinado. Estos fiscales gozan además del explícito impulso del ministro de Seguridad Marcelo Sain.

Durante la última semana Baclini, que había anticipado que se inclinaría por la elección de una mujer como fiscal regional, consideró a un grupo de fiscales para decidir. Entre ellas entrevistó a Silvana Valero, Carla Cerliani, Andrea Vega, Valeria Haurigot, Mariela Oliva y la finalmente escogida para el cargo.

La preferencia del gobierno provinicial por Iribarren parece haber descargado su peso. El MPA es un órgano que depende fuertemente del aporte de recursos económicos, humanos y del respaldo de sus acciones del Poder Ejecutivo. Eso pudo limitar las opciones de Baclini. Justamente ayer, un sector del justicialismo con Juntos por el Cambio pidió citar a Baclini a la Legislatura a raíz de los últimos episodios que implicaron una fuerte sacudida institucional en el MPA, donde hay procedimientos disciplinarios abiertos a varios fiscales y el ex fiscal regional de Rosario preso. La iniciativa no prosperó por el rechazó de los bloques del Frente Progresista, que son mayoría.

Serjal había presentado su renuncia al cargo el pasado 1º de agosto, tras las investigación que se desarrollan en su contra por hechos de corrupción, aunque ese mismo día fue destituido por el gobernador Omar Perotti para desempeñarse en cualquier ámbito del Poder Judicial.

de estreno. María Eugenia Iribarren viene de familia judicial y tiene una larga trayectoria en los Tribunales.