octubre 24, 2020

Radio Gran Rosario

FM 88.9 MHZ.

Reabren bares, negocios y gimnasios; los autos particulares podrán circular hasta las 20

 

 

Perotti anunció la flexibilización de varias actividades con estrictos protocolos y advirtió que los coches, motos y bicicletas de personas que no estén afectados a servicios esenciales podrán circular solo hasta las 20. Las nuevas medidas rigen desde el sábado y por dos semanas.

 

Por La Capital

El gobernador Omar Perotti anunció que a partir del sábado reabren una serie de actividades que estuvieron cerradas las últimas tres semanas, como bares, gimnasios y comercios, poniendo fin a esta etapa de cuarentena estricta con la que se buscó desacelerar la curva de contagios de coronavirus. Las medidas son por 14 días y podrían volver a restringirse cumplido ese plazo.

Las actividades podrán reabrir con aplicación de estrictos protocolosLa idea es que bares y restaurantes puedan dejar ingresar clientes a sus locales, pero con un nivel de ocupación que no supere el 30 por ciento, que compensarán con mesas en la vereda. Los comercios, en tanto, también podrán abrir, pero por la tarde, cuando cierren los bancos y la administración pública. Los intendentes de cada ciudad definirán los horarios exactos.

Otros que volverán a la actividad son los gimnasios, con turnos y trazabilidad, y las canchas de fútbol cinco, donde se habilitaría la práctica conocida como metegol humano. Actividades físicas sin contacto en clubes y espacios públicos se podrán realizar y se mantendrán las salidas recreativas en un radio de 500 metros.

En cuanto a la construcción, se podrá subir de 5 a 10 el número de obreros. Mientras tanto, continuarán cerrados los shoppings y no se podrán realizar reuniones sociales. Actividades religiosas podrán realizarse con un máximo de 30 personas y estrictos protocolos.

Como contrapartida, se definió una fuerte restricción a la circulación a partir de las 20, cuando solo podrán estar en la calle los servicios esenciales y no vehículos particulares. Sí estarán los servicios de transporte público. “Ni auto, ni moto, ni bicicleta”, dijo Perotti, que advirtió que puede haber secuestro de estos rodados.

Perotti realizó los anuncios acompañado por la vicegobernadora Alejandra Rodenas y los intendentes de Rosario, Pablo Javkin, y de Santa Fe, Emilio Jatón. Ambos jefes comunales hablaron y, al igual que el gobernador, pidieron responsabilidad a los ciudadanos y sobre todo que los mayores de 65 años se queden en sus casas. Las medidas son para el departamento la Capital y los cinco del sur provincial.

“Tendremos que hacer un equilibrio y permitir la reactivación económica sin perder de vista la realidad epidemiológica”, señalaron fuentes del gobierno antes del anuncio. Esa idea se alimentó de un dato fuerte del miércoles: el índice de desempleo en Rosario roza hoy el 18 por ciento.

Los comercios volverán a abrir con la modalidad que tenían antes de este parate y a partir de las 13, cuando culmina la actividad bancaria y de la administración pública. Los clientes van a poder ingresar a los locales, pero siempre siguiendo estrictos protocolos, apuntó el gobernador.

Los bares podrán abrir hasta la hora cero, pero los clientes deberán movilizarse en transporte público o caminando, debido a la restricción vehicular.

Otro sector que volverá a la actividad son los gimnasios y con la modalidad que ya habían aplicado: turnos previos, registro de ingreso, intermedios para higienizar las instalaciones y prohibición del uso de las duchas.

En la lista de las reaperturas se anotan las canchas de fútbol 5, que volverán a la actividad con la modalidad conocida como “metegol humano”, donde los jugadores no tienen contacto entre ellos y corren cada uno dentro de un sector específico.

Menos circulación

Todas estas medidas irán acompañadas de una fuerte restricción de la circulación, se estima que a partir de las 20. A partir de esa hora solo podrá circular el transporte público y los servicios esenciales; el resto deberá quedarse en su casa, explicó Perotti.

El objetivo es poder reactivar la economía, pero con la aplicación de estrictos protocolos que permitan reducir al mínimo la posibilidad de contagios, en un momento epidemiológico por demás de complejo.