julio 30, 2021

Radio Gran Rosario

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Queen en la Argentina: a 40 años de la visita rockera que hizo historia

Fue la primera vez que un grupo internacional llegaba al país en el apogeo de su carrera. La banda inglesa actuó en Buenos Aires, Mar del Plata y Rosario, con un show en el estadio de Central

 

Por Escenario – La Capital

Cinco shows en estadios de fútbol colmados, una imponente puesta en escena, un set demoledor, una inusual cobertura mediática y un interés que trascendió al público eminentemente rockero fueron algunos de los condimentos que convirtieron la visita de Queen a la Argentina, hace 40 años, en un acontecimiento que marcó un antes y un después en lo referente a shows internacionales en el país.

La combinación de toda una serie de elementos experimentados por primera vez por estas tierras, en un contexto marcado por la censura que ejercía la dictadura que gobernaba al país y el escaso lugar que la cultura oficial reservaba para el rock hasta entonces, hicieron que el paso del combo conformado por Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon quedara grabado en la memoria popular colectiva.

La banda ofreció tres conciertos en el porteño estadio de Vélez, un show en el “Gigante de Arroyito” de Rosario y otro en el marplatense “José María Minella”. La visita, que se enmarcó dentro del “The Game Tour”, se inició el 27 de febrero de 1981 con una conferencia de prensa en la misma sede velezana, un día antes del debut en el estadio de Liniers. El 1º de marzo fue la segunda función; y el periplo siguió el 4 de marzo por Mar del Plata, el 6 por Rosario y el 8 se produjo la despedida en Vélez, en una función agregada ante el enorme suceso de público.

“Fue el primer concierto espectacular que tuvo lugar en la Argentina, porque hasta entonces, grupos en su apogeo o gozando de buena fama, sólo había venido Santana en el 73, Joe Cocker en el 77 y The Police, aunque todavía no era el grupo que arrasaría poco tiempo después. Queen estaba en el pináculo de su gloria”, contextualizó ante Télam el periodista especializado Alfredo Rosso. Y acotó: “Otra cosa que no era común era que un grupo hiciera cinco conciertos en Argentina y en canchas de fútbol, en un estadio colmado. Yo estaba en una tribuna lateral, miraba a mi alrededor y me sorprendía. Sabía que Queen era popular en la Argentina, pero me sorprendió que lo fuera a ese nivel”.

La banda en una conferencia de prensa en el estadio de Vélez. 

La banda en una conferencia de prensa en el estadio de Vélez.

La transmisión de los conciertos por Radio Rivadavia y Canal 9; el seguimiento de la prensa de las andanzas del grupo por nuestro país —con visitas al Italpark y cenas en Los Años Locos, entre otras actividades—, una bizarra charla telefónica de Mercury con China Zorrilla o la famosa foto con un joven Diego Maradona— quien además subió al escenario para presentar una canción— son pruebas de un fenómeno que trascendía al público estrictamente rockero.

Las crónicas también daban cuenta de grupos de fans siguiendo a los integrantes de la banda para obtener una foto, un autógrafo, un saludo, o al menos verlos de cerca, y advirtieron a los neófitos en estas cuestiones que se estaba en presencia de un hecho histórico.

El ritual de los fans

Nora Rosano era una de las tantas jóvenes que cada noche realizaba un ritual común: al término de los shows en Vélez, junto a un grupo de amigas se dirigía al restaurant Los Años Locos en la Costanera para luego instalarse en las puertas del Hotel Sheraton con la esperanza de toparse con alguno de los miembros de Queen. La constancia tuvo sus frutos y, al día de hoy, la admiradora puede exhibir con orgullo los autógrafos de los cuatro integrantes y fotos de ellos en la puerta del hotel, además del recuerdo de haber presenciado shows impactantes para la época.

“Brian May era el más amable. Siempre se paraba a saludar, firmar autógrafos y hablar un poco en español con la gente. Roger Taylor solía llegar siempre bastante borracho y a Freddie se lo veía bastante tímido y rodeado de guardaespaldas, pero cuando se lo pedimos, hizo una seña como para que nos acercáramos”, evocó Nora a pedido de Télam.

Una vista del público rosarino en estadio de Central.

Una vista del público rosarino en estadio de Central.

Del mismo modo los definió el legendario Billy Bond, responsable de la llegada de Queen a Sudamérica a partir de su gestión para llevar al grupo a Brasil, quien detalló que “Brian y Roger eran los capos del grupo que estaban en todo y John era el administrador”.

Pero más allá de los aspectos personales, “El Bondo” remarcó el grado de profesionalismo del grupo y el monumental despliegue de equipos. “Vinieron 50 camiones con equipos que en Sudamérica no habíamos visto nunca ni de cerca. El escenario tenía 70 metros, había 400 cajas de sonido de una tonelada cada una, luces, dos grabadores de 15 pulgadas en donde estaba la parte de ópera de «Rapsodia Bohemia» y 50 técnicos muy capos que armaron todo en pocas horas”, graficó.

La parafernalia de los shows a partir del gran equipamiento de la banda causó una conmoción tanto en los fans como en el periodismo especializado, que supuestamente estaba más familiarizado con estas puestas en escena. “Yo no era un fan de Queen. Me gustaba pero no era mi grupo favorito. Sin embargo, me aplastaron musicalmente”, puntualizó Rosso, quien advirtió que la banda también se vio sorprendida por la actitud del público, especialmente cuando todo el estadio coreó al unísono la canción “Love Of My Life”. “Nunca se había visto aquí tanto fervor para cantar, incluso una canción como esa, que no había sido un hit en Gran Bretaña. Cuando la gente la coreó, Freddie se quedó callado para que la gente siguiera cantando. Se notó que estaba sorprendido. Al terminar el tema, él, que no regalaba nota, como decían los viejos profesores, dijo «beautiful» (hermoso). Estaba conmocionado”, aseguró.

Lo cierto es que esas jornadas quedaron en un principio como un hecho único e inédito, aunque aislado, debido a que pasaron varios años más hasta que el público local se acostumbró a visitas de ese tipo. Las increíbles puestas en escena y los shows internacionales se volvieron habituales en los años 90 en el ámbito local, pero ese sabor especial de “la primera vez” y el furor por una banda de rock que trascendía los límites generacionales sólo volvería a repetirse con los Rolling Stones.