Eva y Adolfo ¿Qué hubiera pasado si las cosas no hubiesen sucedido como lo cuenta la historia?

Por Noelia Castañeda

Se vienen las dos últimas funciones de Eva y Adolfo los sábados 21 y 28 de Septiembre a las 21 hs en Teatro Arteón.  Una gran propuesta teatral, escrita y dirigida por el reconocido dramaturgo Lauro Campos y Radio Gran Rosario conversó con sus protagonistas.

En una charla muy distendida y amena, los actores nos cuentan como  fueron construyendo a estos personajes, cómo es la respuesta del público, recuerdan sus comienzos, reflexionan sobre la importancia y el valor del teatro local y hasta se permiten bromear en algunas oportunidades.

 

-¿Cómo viven esta obra? 

Marita Vitta: – La estamos viviendo muy bien, la verdad que disfrutamos mucho hacerla. Es increíble el silencio que se produce en la sala,  porque la obra maneja todo el tiempo, desde que comienza hasta que termina, una tensión in crescendo y el público acompaña esos climas de intensidad . La obra dura una hora exacta y la gente dice es la duración justa, en ningún momento pierden la atención.

 Julio Chianetta: – Sobre todo a mi me preguntan ¿cómo haces para enamorarte de tu personaje?, obviamente enamorarse de Adolf Hitler es imposible. Uno se enamora del proyecto, del elenco, de la obra escrita que es maravillosa, de lo que te proponen tus compañeros de elenco que son fantásticas, digo fantásticas, ya que son casi  todas mujeres y es un placer trabajar con ellas, nos llevamos súper bien, disfrutamos la previa a salir a escena, estamos como dos horas preparándonos y es un placer estar con todos charlando, distendidos. Estamos encantados con cada función, viene muchísima gente, y a mí lo que más me asombra es el silencio en la sala.

 

-Marita, Lauro dijo en una oportunidad que el personaje de Eva ya estaba pensado para vos ¿Cómo te llega esa propuesta y cómo lo tomaste cuando llego?

– Estábamos vacacionando cerca, en la región de Calamuchita, en Los Reartes y  un día que nos encontramos para compartir un asado, me cuenta que había escuchado la leyenda de que Eva Braun, la amante y luego mujer de Hitler, había pasado  sus últimos días en esa zona cercana a La Cumbrecita, que había muchas leyendas al respecto y que había empezado a escribir un encuentro imaginario entre ella y Adolfo, como si él la fuera a visitar después  de un tiempo que no se ven por una enfermedad que él tenia y me dijo me gustaría que vos hicieras de Eva Braun y yo le dije que me gustaba muchísimo la propuesta, como estaba planteada, pero que bueno, que quería leer la obra, obvio, y me leí todos los borradores y el  iba agregando a los otros personajes, ya que en un principio lo primero que escribió fue el encuentro entre ellos dos y después empezó a agregar estos otros personajes que son estas tres mujeres (una alemana, una polaca y una judía) que la van llevando a Eva en algunos momentos al pasado.

 

-También aparece mucho en esta historia el machismo, típico quizás también de la época, ¿En algún punto esta llevado también a alguna situación de la actualidad?

Julio Chianetta:  – Descontextualizando  la historia que cuenta esta obra, descontextualizando la historia de Adolfo Hittler, descontextualizando la historia de Eva Braun y haciendo un análisis psicosociologico, desde el punto de vista de varón – mujer, yo creo que es súper actual la obra, porque se posiciona desde el habitual concepto machista que tenemos los seres humanos, no solamente los varones sino también a veces las mujeres que aceptan, toleran, reivindican y mantienen un status quo porque así han sido educadas  toda la vida.

Pero aquí hay una unión, Eva ya no se siente sola, esas mujeres con las cuales en el pasado compartió momentos, se le vuelven a aparecer en este presente, tal vez en su memoria, e incluso en presencia de un final maravilloso y ese grupo que conforman las empodera y se pueden enfrentar a esos hombres que las han humillado y que han sido realmente quienes las consideraron un objeto y no un sujeto.

 

-Julio vos comentabas recién que es imposible o difícil enamorarse de este personaje de Hitler ¿Cómo fue para vos, a la hora de componerlo y que desafíos te presentó?

– Mira me costó muchísimo, me ayudo mucho Lauro Campos, el autor y director de la obra y por supuesto Marita en la relación, porque realmente yo observo lo que Eva Braun comparte con otras mujeres pero yo no participo con esas otras historias, ya que son historias de ellas. La única persona con la que yo me relaciono es Eva, que la interpreta Marita Vitta. Y bueno, creo que desde el principio nosotros nos conocemos arriba del escenario, ya habíamos trabajado juntos y creo que con ella hay un feeling escénico terrible y eso permitió que realmente los personajes vayan cobrando una dimensión  cada vez más grande y en mi caso, obviamente ¿quién se puede enamorar de Adolf Hittler? nadie!, entonces al abordar la construcción del personaje yo partía ya no de prejuicios sino de pos juicios. Todos sabemos que es un loco, asesino, genocida, que mato a millones, entonces ya con ese concepto uno lo rechaza, pero yo tenía que hacer el personaje si o si, entonces no podía posicionarme desde su odio a la diferencia, porque si no no podía darle ningún matiz, entonces logre en algún momento posicionarme en la locura de este hombre y desde la locura odiar, o desde la locura ningunear, o desde la locura intentar poseer y así termino saliendo.

-Los dos últimamente vienen de interpretar historias fuertes, Marita con “Grotesta, Suit Criolla” y vos Julio con “La Dificultad” ¿Cómo es para ustedes como actores interpretar estas obras seguidas que son dramas y que me imagino  deben mover muchísimas sensaciones en ustedes?

Julio: – Si,  bueno son obras distintas, en La Dificultad yo era Febo, un personaje absolutamente timorato, pisoteado por la vida, por unos padres que lo habían incapacitado para tomar ninguna decisión personal y que se sentía preso de esa situación, con sus ya 60 años Febo manifestaba en una tartamudez esa incapacidad de poder decir lo que sentía, lo que pensaba, lo que deseaba y su único anhelo de vida estaba puesto en un canario que el cuidaba, que a pesar de que él consideraba la puerta a la libertad, de esa que él no tenía, el canario estaba en una jaula, o sea que era terrible la pobre vida de Febo y de repente de ese pobre hombre que la vida la había maltratado tanto pasar a Adolfo Hitler es tremendo.

Bueno encarar distintos personajes para un actor es lo cotidiano, uno vive haciendo una obra y después haciendo otra y desde ya en todos los proyectos que uno va haciendo si los acepta  y continua es porque está enamorado del proyecto y es un verdadero placer. Poder cerrar la persiana de un personaje que me dio tanto como Febo y una obra que me fascino hacer como “La Dificultad”, para mi fue muy placentero y terminado eso comenzar inmediatamente con la dirección de Lauro Campos, con un texto escrito por él mismo, que es excelente  y con un personaje con tanta fuerza, en otra obra que se convierte también en otro gran éxito a  sala llena, siempre es una enorme alegría.

Maritta: -Si, es maravilloso, porque es el sueño de cada actriz, de cada actor, el poder transitar distintos géneros, distintas poéticas. Aparte el trabajo que venimos haciendo con El Bondi Colectivo Teatral en “Grotesca Suit Criolla” es un trabajo muy coral y es otra metodología de trabajo, además de otra poética. Obviamente que Grotesca es una indagación sobre el grotesco que permite la fusión entre comedia y tragedia, entre risa y llanto, aparte yo hago varios personajes, entonces me permite transitar otros registros, incluso algunos mucho más de comedia, que obviamente el que implica Eva Braun, que es un personaje más dramático y un personaje también con muchas más contradicciones que los personajes del grotesco Discepoleano, que a mí me toca por lo menos interpretar en Grotesca y también me pasa que como venía de últimos trabajos, como: Amor mío y Tenerlo todo, en los cuales había transitado más la comedia, era muy bueno en este momento volver a hacer drama y obviamente que me gusta transitar los distintos géneros y también las distintas metodologías de trabajo, porque también habla de la flexibilidad como actores, como actrices, de poder adaptarnos a lo que cada director te pide, a como cada grupo trabaja. No es solo un cambio de registro y de género sino que también de metodología de trabajo.

 

-Ya llegando al final que es lo que más les gusta a cada uno del teatro y por lo que hoy eligen el teatro?

Marita: – Mira yo creo que tiene que ver con algo que al principio me motivo y es esto de permitirte jugar, jugar en serio, para mi no deja de ser un juego en serio esto de actuar, el permitirme transitar otras ficciones, con otra gente, que acepta ese pacto, ese acuerdo, tenemos un acuerdo  previo entre todos los que estamos allí sobre la escena y hay un pacto con el otro lado que es el público que durante ese rato se dedica a entrar en esa ficción. Y eso es una de las cosas que más me siguen enamorando del teatro y además porque es una de las pocas artes que en el momento que se está emitiendo el mensaje, lo recibe ese receptor y lo hace en el aquí y ahora. Eso me fascina.

Julio: -Bueno estas frente a dos personas, tanto Maritta como yo que acabamos de cumplir 41 años arriba del escenario, los dos comenzamos a la vez, aunque ella es una niña, yo le llevo décadas de edad (bromea), entonces realmente somos personas que hemos elegido esto y nos mantenemos en esa elección a lo largo de mucho tiempo. Y si me preguntas a mi ¿Por qué?, bueno yo elegí ser actor cuando tenía 18 años, cuando alguién me convoca para hacer una primer obra y me encanto el proyecto, con miedos, con temores, sin saber muy bien en lo que me metía, porque uno a esa edad no sabe y era la primera vez y después a lo largo del tiempo lo volví a elegir y hoy ya no lo elijo. Hoy si me preguntas ¿Por qué elegís seguir respirando? bueno estaría muerto, yo no podría no estar actuando, porque es mi pasión, es la sangre que me corre por las venas, no sabría que hacer. Uno se puede jubilar de docente, se puede jubilar de comerciante, se puede jubilar de médico, los actores no nos podemos jubilar de actores, lo más maravilloso es morir en el escenario como decía Alfredo Alcón. Bueno ojala nos suceda, no que nos caigamos en el medio de la obra, sería  un trauma para la gente (vuelve a bromear), pero si poder estar en el escenario hasta los últimos momentos.

 

Por último Julio invita al público a que no se pierdan las últimas dos funciones de Eva y Adolfo.

Julio: – Yo le diría al público que quedan solo dos funciones, no se la pierdan, porque siempre decimos, la verdad hay elencos de Rosario que no tienen nada que envidiarle a las cosas que se hacen en Buenos  Aires, y yo apuesto a lo local, porque tenemos artistas en Rosario que son señores artistas o señoras artistas con todas las letras en mayúscula y yo te aseguro que hay elencos en Buenos Aires que tienen mucho que envidiarle a algunos elencos de Rosario. No todo el arte pasa por calle Corrientes, concluye.

 

 

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