septiembre 25, 2020

Radio Gran Rosario

FM 88.9 MHZ.

ROSARIO. Una creación local como alternativa a los respiradores

– Fuente: La Capital –

Una empresa rosarina fabricó una máscara que permite la oxigenación de pacientes, ahora espera la aprobación de la Anmat

 

 

La empresa rosarina Texel volvió a sus orígenes para ayudar a la ciudad a prepararse en caso de que haya pacientes graves por la pandemia de coronavirus. Es que la industria local fabrica, actualmente, insumos para estética, kinesiología y rehabilitación, y comenzará a producir, habilitación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (Anmat) mediante, un casco que permite la ventilación no invasiva al paciente y el eventual contagio, años después de haber fabricado respiradores convencionales.

Las novedades del dispositivo son el hecho de ser más económico que un respirador, a su vez de liberar uno de estos mecanismos en caso de ser necesario, y que el desarrollo es puramente local.

“La fábrica se aboca a la producción de insumos para estética, kinesiología y rehabilitación. En sus principios, hacía respiradores neumovent, pero después vinieron las marcas importadas, no se podía competir y se dedica a lo que hace hoy”, contó uno de los asesores del proyecto, Ramiro Noriega, antes de comentar que la idea se gestó un día después del comienzo del aislamiento social, preventivo y obligatorio.

“Lo pudimos probar en el sanatorio Delta y ayer (por el jueves) estuvimos en la Asociación Rosarina de Anestesiología (ARA), donde obtuvimos excelentes resultados. Ahora, esperamos el expediente de Anmat para sacarlo”, detalló en referencia a la oportunidad de poder comenzar la producción en serie.

Sobre el Interface Helmet, como se llama el dispositivo, agregó: “Es un equipo de VNI (Ventilación No Invasiva). La máscara es como un casco de astronauta, con el que podés regular el flujo de oxígeno para que éste vaya a todo el cuerpo y, además, evitás el contagio porque no tiene fugas. A su vez, cuenta con filtros bacteriológicos para que el paciente respite correctamente”.

Si bien el proyecto nació en la empresa que cuenta con una sede en Pichincha y otra en Roldán, tiene posibilidad de expandirse mundialmente.

De esto dio cuenta Noriega al contar: “Hoy (por ayer) nos contactamos con una empresa española, quienes se mostraron muy interesados para que exportemos los cascos”. De producción, afirmó, “hay capacidad para realizar unas 500 máscaras diarias”.

Con la posibilidad de comenzar a producir, la idea es que las máscaras llegue a hospitales, sanatorios y centros de salud de la ciudad.