julio 13, 2020

Radio Gran Rosario

FM 88.9 MHZ.

OPINIÓN. Audios

En esta nota de opinión, Fabián Di Nucci desgrana el Estado de Derecho sobre las escuchas teléfónicas

 

 

NOTA DE OPINIÓN
Por Fabián Di Nucci
@fabiandinucci

Audios

a. Los árbitros deberían sortearse.
b. No está bien “pedir” uno sí y otro no.
c. Tinelli no me gusta, aunque algunas cosas, alguna vez me hicieran reir.
d. No se trata de Tinelli ni de Grondona ni del fútbol.

Lanata “consigue” escuchas telefónicas del año 2013 al estilo Majul aunque no pueda correr.

Del año 2013

Nadie sabe qué delito se investigaba ni qué aportaron estas escuchas a esclarecerlo.
En el Estado de Derecho un teléfono se interviene con la orden de un juez; sin orden judicial es ilegal. Y si lo que se escuchó no es relevante para la causa que se investiga, esa grabación debe destruirse.
Pero Lanata ayuda, permite, posibilita, concreta todo lo contrario: difundir como “periodismo” algo que no debió guardarse. Si es “periodismo” está todo permitido. No hay sanción. La prensa es libre, es independiente, tenemos derecho a estar informados.
Que sea “periodismo” barniza todas las ilegalidades. Es tan necesario que lo haga un “periodista” como la escucha misma. sino, no podría concretarse. Y tiene la ventaja de que cuestionarlo es cuestionar la “libertad de prensa”.
Lanata es un partícipe necesario.
Lanata hace que lo que se guardó, revele ahora su verdadera utilidad.
Lanata, al difundirlo, le da sentido a la no destrucción de un audio ilegal, ilegítimo, apretador: No se destruyó para que se pudiera usar cuando el patrón (sea quién sea) lo necesite. Y este debe ser el momento aunque no sepamos de fondo para qué.
Entonces Lanata va, obediente, a cumplir. Para eso cobra (o quizás tengan también un audio o algo guardado de él, y es otra especie de víctima, aunque parece disfrutarlo).
Lanata es el instrumento de quien le está diciendo a Tinelli (y a todos nosotros) que saben cosas, y quizás algunas más graves. Y que le conviene hacer lo que le piden sino Lanata (u otro) dará a conocer cosas peores.
Lanata es uno de los eslabones que hace que el engranaje funcione y lo ilegal se vuelva normal, habitual; porque lo difunde, lo amplifica, lo transforma en la amenaza que realmente es.
Se vuelve una lección para el resto. Eso es lo que es para Tinelli y todos nosotros.
Lanata y otros como él lo llaman “periodismo” pero primero es una mierda, segundo es un delito y tercero, alguna vez se tiene que terminar.