octubre 29, 2020

Radio Gran Rosario

FM 88.9 MHZ.

Intenso control del municipio por el uso del tapabocas en el centro rosarino

“El 95 por ciento de la gente utiliza el barbijo”, afirman desde la Secretaría de control municipal. Desde la aplicación del decreto se labraron 160 multas.

 

Por La Capital

“La mayoría de las personas lleva los barbijos puestos, diría que el 95 por ciento lo utiliza. De todas maneras, desde que salió el decreto hay obligatoriedad de uso y controlamos eso“, indicó hoy la secretaria de Control y Convivencia, Carolina Labayru, quien contó que desde que se estableció este requisito por la pandemia por el coronavirus se realizaron “160 multas sólo por el no uso del tapabocas“. En este caso no se contabilizaron las que se realizaron en la jornada de hoy por la ausencia del barbijo con el control que se desplegó en la zona de la Plaza Pringles en la lucha para evitar que se siga propagando el virus.

La funcionaria sostuvo que “hay un decreto municipal” que se está aplicando para evitar más contagios por coronavirus donde se sancionará a la persona que no use el barbijo y es el juez el que establece los montos del castigo por no hacerlo. En cuanto a cifras dijo que oscilan de “700 pesos a 40 mil”.

Labayru insistió que la idea no es sólo hacer multas sino exigir que la gente tome conciencia y se cuide. “No es cuestión de labrar un acta. Si hay diez personas que no tienen puesto el barbijo o lo usan mal no es que a todos se les hace un acta. Sólo hay que entender que debemos cuidarnos y evitar la transmisión del virus. No está pensado para lo económico”, expresó en diálogo con el programa “Una tarde perfecta“, de LT8.

“Los controles están pautados en horarios comerciales, no sólo en el centro, sino en distintos lugares. En muchos casos se hace un control a través de patrullajes para detectar si se usa o no el barbijo, pero no se puede controlar todo porque es imposible. Apelamos a la responsabilidad de cada uno. Los controles seguirán y en esta etapa los estamos intensificando”, agregó.

En cuanto a las fiestas clandestinas, Labayru sostuvo: “Si nos comparamos con el fin de semana de hace quince días, donde fueron aprehendidas más de 100 personas, después de este último fin de semana se aprehendieron a nueve por una denuncia que recibimos. No era un día para juntarse y se ordenó la detención de las mismas. La gente habrá tomado conciencia de que el reunirse al no estar permitido más de diez personas es una complicación porque después se inicia una causa penal. Por más que los liberen el problema viene después”.

Los controles en los bares continuará siendo intenso, más aún al no permitirse reuniones familiares. “Se van a poder juntar en un bar ya que no se puede en familia, pero con todas las medidas, es decir no más de seis personas por mesa, el horario de cierre de los lugares, el distanciamiento social y la capacidad en un cincuenta por ciento. Hubo sólo dos clausuras el fin de semana, por lo tanto se están cumpliendo con las disposiciones vigentes”.