noviembre 29, 2020

Radio Gran Rosario

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El Cosquín Rock se estrena virtual e interactivo con bandas rosarinas y artistas de 11 países

Ciro y Los Persas, Molotov y Las Pelotas se destacan entre los 70 grupos de la grilla, junto a los rosarinos Cielo Razzo y Mamita Peyote.

 

Por La Capital

Los eventos musicales se tuvieron que reinventar por completo en medio de la pandemia del coronavirus, como sucedió con el Lollapalooza, el Tomorrowland, el Festival Aurora y, ahora, el Cosquín Rock, que con una atractiva grilla de más de 70 artistas, se verá hoy y mañana por streaming. Las Pelotas, Ciro y Los Persas, Los Ratones Paranoicos, los mexicanos Molotov, León Gieco y los rosarinos Mamita Peyote y Cielo Razzo serán algunos de los artistas que actuarán desde 11 países.

Los shows musicales, que comenzarán hoy a las 17 y mañana a las 16 y se extenderán hasta cerca de la medianoche en cosquinrock.net, se realizarán en vivo desde los porteños escenarios del Luna Park, La Trastienda, Teatro Roxy y Vorterix; en tanto que también habrá conciertos de bandas internacionales desde España, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Colombia, Chile, Perú, México, Paraguay y Cuba.

En este plano, tal como ocurrió de manera marcada en la última edición del festival realizado en febrero en el Aeródromo de Santa María de Punilla, en Córdoba, la oferta de géneros es amplia y variada. El rock de León Gieco convivirá con el trap de Trueno y La Joaqui, así como también lo hará el reggae de Los Cafres, la cumbia de Damas Gratis, el rock y el pop de Airbag junto con el indie de El Mató a un Policía Motorizado.

La virtualidad también permitirá una fuerte asistencia de artistas internacionales de primera línea, como la mexicana Julieta Venegas, los uruguayos Cuatro Pesos de Propina y Agarrate Catalina, los españoles Reincidentes, los colombianos Monsieur Periné, los cubanos Toques del Río y los paraguayos Kchiporros, entre otros. Además este año y cabalgando entre la Ley de Cupo para mujeres y una mayor apertura estilística, se sumarán las voces de Sara Hebe, Miss Bolivia, Loli Molina, Malena Villa y Zoe Gotusso, entre muchas más.

Antes del festival más importante del país, los representantes rosarinos de este Cosquín Rock virtual e interactivo; Eugenia Craviotto, de Mamita Peyote y Pablo Pino, de Cielo Razzo, contaron los detalles de este show sin precedentes.

_Durante la pandemia los eventos musicales se tuvieron que reinventar por completo y darse en forma virtual, como sucedió con el Lollapalooza, Tomorrowland, el Festival Aurora en Mendoza, ahora el Cosquín Rock. ¿Qué sensaciones te genera como artista que ahora los shows sean en formato virtual? ¿Cuáles son los pro y los contra?

Eugenia: La sensación es de incertidumbre. De extrañeza. Venís trabajando sin descanso y te venís preparando para una realidad que de repente, momentáneamente no existe mas. No nos queda otra que adaptarnos. Del lado de los pros, está la distribución masiva, el poder hacer llegar tu trabajo a lugares remotos en donde los límites geográficos y físicos no son un inconveniente. Por ejemplo, gracias a las estadísticas de una plataforma digital muy importante sabemos que escuchan Mamita en Turquía, en Emiratos Arabes y en Singapur. Y del lado de los contras, el aspecto más áspero es la ausencia de la interacción con la gente. Así tomamos conciencia de la importancia de la presencia, de esa masa de energía que tenés enfrente tuyo y que es la causa y la consecuencia de todo, irreemplazable, inexplicable, irrenunciable: el público. Si la gente no está ahí parada frente tuyo, falta casi todo. Pero igual hay que meterle onda y siempre para adelante.

Pablo: Que los shows sean virtuales en estos momentos no me genera mucho, el tema es saber que pronto pasaremos a la rutina renovada o nueva, por supuesto creo que todos pensamos y opinamos que no hay comparación con el contacto con el público, pero también es una herramienta de trabajo interesante en esta situación extrema y hay que tratar de verlo de esa manera.

—El arte es clave durante momentos de tragedia y crisis para expresar lo que de otra manera es imposible y para despegar la cabeza de la realidad por unos minutos, ¿sienten que hay una mayor demanda de la sociedad con respecto al arte en general y a la música en particular?

Eugenia: Siento que en esta situación tan extrema, rara y sin precedentes se puso de manifiesto muy concretamente la importancia del arte en todas sus formas en la vida del humano; la música, las bellas artes, la actuación, el cine, las artes visuales en todas sus formas, dejaron en evidencia lo vital que resultó, resulta y resultará para el humano su conexión con lo artístico. Es algo que tiene que ver con el espíritu. Con esa cosa inexplicable que te pasa cuando estás encerrado sin contacto con el exterior y lo que te salva por un ratito es escuchar esa canción, o cuando de repente no podés soltar el libro que tenías súper viejo en la biblioteca y así como si nada te cambió el humor del día, o cuando te moviliza a un cambio esa escena de esa película. Quizás la respuesta concreta sería sí, hay una mayor demanda. Y hay también una mayor oferta.

Pablo: Todos estamos necesitando lugares de paz y esperanza, creo, la música siempre estuvo ahí para dar eso y por estos días más aún, necesitamos aliviar, y la música es un elemento para sanar la angustia y desolación reinante. Ojalá podamos sumar a despejar lo negativo de estos días.

—¿Qué enseñanza nos dejará esta pandemia?

Eugenia: Teníamos todo el año armado, los shows acá en Rosario, viajes, cierre de año, grabación de disco, y todo se modificó. Se cancelaron algunas fechas y otras estamos viendo cómo podemos adaptarlas a esta realidad y poder trabajar con eso. Aprenderemos que no hay que hacer tantos planes.

Pablo: Que las personas no somos islas, que debemos entrenar los ojos para poder ver más allá de nuestro ombligo, difícil gestión en estos tiempos de “yoísmo”, pero no se pierde la esperanza de ser mejores colectivamente, ojalá se profundice esa búsqueda.

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