diciembre 1, 2020

Radio Gran Rosario

FM 88.9 MHZ.

Una paciente con Covid en el Heca obligó a aislar 17 agentes de salud

La mujer no era sospechosa, pero fue hisopada antes de una intervención. El fuerte impacto que un solo caso puede causar en el servicio sanitario.

 

Por La Capital

El impacto que un solo caso positivo de Covid-19 puede tener en los servicios de salud y cómo en poco tiempos éstos se resienten se evidenció en las últimas horas en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca). Una paciente, no considerada sospechosa y a la espera de una intervención quirúrgica en el Centenario, fue hisopada, resultó con coronavirus positivo y eso derivó en el aislamiento de 11 enfermeros, tres médicos, dos mucamas y un trabajador del área de mantenimiento, de los que dos resultaron también con test positivos. La situación impactó sobre todo en el servicio de enfermería que hizo circular en redes sociales su malestar bajo el hashtag #enfermeriadicebasta.

“¿Quién cuida al cuidador?”, se preguntaron los trabajadores de salud sobre un servicio que, señalaron, está “trabajando con la mitad de personal, entre exceptuados y aislados”, lo que representa “un faltante imposible de cubrir” fundamentalmente en los servicios críticos como son las unidades de terapia intensiva y coronaria, que requieren de personal sumamente especializado.

“¿Por qué no toman más enfermeros que están en la lista del concurso 2019? ¿Por qué nos obligan a trabajar con dotación mínima y a priorizar tareas?” reclamaron en el texto que circuló en las últimas horas, donde además indicaron que hay personal cumpliendo tareas sin vacaciones desde 2019.

Lo cierto es que no cualquier enfermero puede prestar servicio en esos espacios. “Son recursos humanos y actores fundamentales, porque tienen una formación específica y porque estas terapias intensivas se diferencian de otras y tienen una mayor complejidad por el nivel de criticidad de los pacientes que atienden”, recalcó el director del Heca, Jorge Bitar.

Un hecho y un déficit histórico. El médico explicó las particularidades del efector y más aún en el contexto de la pandemia; detalló el caso que se produjo en las últimas horas en la Unidad Coronaria y obligó al aislamiento de más de una decena de enfermeros, pero además admitió “un déficit histórico” de recursos humanos en varias áreas del hospital.

Dispuesto por la propia planificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los ministerios de Salud de la Nación y la provincia, el Heca quedó calificado como un hospital “no Covid”, lo que lo dejó atado sobre todo a la realidad del Eva Perón y el Modular de Granadero Baigorria que sí lo son, y todos los traumas de la zona norte ahora son absorbidos en Pellegrini y Vera Mujica.

Sin embargo, hacia adentro se organizó un área limpia y otra Covid, lo que dejó seis camas críticas disponibles. “Hay pacientes a los que no se les puede hacer el triage por su estado de inconsciencia; no pueden responder preguntas, y son considerados sospechosos”, explicó el director, e incluso señaló que “determinados casos, aunque fueran sospechosos, no pueden trasladarse por la estabilidad del propio paciente”.

Si bien Bitar aseguró que “estaba todo bastante organizado”, admitió que eso se sostenía “con el uso de horas extras” e incluso apuntó: “Se puede decir que el efector tiene un déficit histórico de recursos humanos en algunos servicios”. Uno de ellos es enfermería.

Un positivo, 17 aislados, dos contagios. Quizás por eso lo que sucedió en la unidad coronaria puso al rojo la situación. Una paciente ingresó lúcida, contestó las preguntas y no era un caso sospechoso. Quedó a la espera de una intervención programada en el Centenario. “Desde ese efector y fuera de protocolo nos piden el hisopado, se hace y resulta positivo”, contó el director, quien, con ese resultado, decidió el aislamiento de 11 enfermeros, tres médicos, dos mucamas y un trabajador de mantenimiento. De todos ellos, un enfermero y una médica cardióloga resultaron también contagiados.

Si hay unos 60 enfermeros con capacitación para las áreas críticas de todo el hospital, de los cuales una decena estaba ya licenciado por comorbilidades, sacar del servicio a 11 de un día para el otro, “resulta de muy alto impacto”, afirmó Bitar.

Así y todo, hubo que tomar decisiones urgentes. “En ese contexto quedamos con un enfermero menos en cada sector de UTI, y ahí aparece la queja del personal de volver a la dotación anterior”, señaló Bitar.

Bitar no sólo apuntó a que la falta de dotaciones es un problema que se da en otros efectores, como el Hospital Modular que es específico para Covid y está funcionando al mínimo, sino además afirmó: “Cuando no había circulación comunitaria viral el escenario era uno, pero ahora, con una mirada crítica, podemos decir que determinaron que el Heca es «no Covid», pero así y todo recibe pacientes positivos. Lo que está claro es que nuestra misión es atender, y eso estamos haciendo”.