octubre 24, 2020

Radio Gran Rosario

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Día clave: “Hay sectores económicos más enfurecidos y otros con los que aún podemos dialogar”

Sebastián Chale, secretario de Desarrollo Económico y Empleo, dijo que se bajó la movilidad del 88 al 62% y los protocolos se cumplieron. Pero a la luz de la suba de contagios, no alcanzó.

 

Por La Capital

Una reunión tras otra. Así están los funcionarios municipales este viernes, tratando de lograr algún tipo de equilibrio para contener a los distintos sectores que esperan con ansias las medidas que esta noche informará el gobernador Omar Perotti y que pueden implicar una prolongación de las últimas restricciones. Lo que más se teme es que se aplique un “martillazo” más duro para amesetar la curva de contagios, como se dice en términos epidemiológicos. Y eso signifique regresar casi al comienzo de la pandemia, a la “cuarentena estricta”, aunque ya no se hable en esos términos.

“Hay sectores económicos más enfurecidos y otros con los que aún podemos dialogar”, dijo a La Capital Sebastián Chale, secretario de Desarrollo Económico y Empleo de Rosario, a quien se lo nota sumamente preocupado por lo que se están viviendo. “Aunque el verdadero impacto de las medidas de los últimos 14 días comenzará a verse la semana que viene, teníamos esperanzas de que la curva de contagios se desacelere un poco antes, pero no pasó”.

Los bares llevan tres fines de semana sin abrir, los negocios estuvieron con las persianas bajas una semana completa y desde hace siete días funcionan con la modalidad “take away” (sin que se junte público en los locales). Los protocolos se cumplieron, no hubo necesidad de ninguna intervención por aglomeración de gente en zonas comerciales y la movilidad se bajó del 88% al 62%, dijo Chale, sin embargo los contagios de Covid-19 en Rosario siguen trepando a números alarmantes que ponen en riesgo la posibilidad de dar respuestas a los pacientes.

Por eso, todo indica que se necesitará ir a una prolongación de las restricciones que incluyan estrictos controles en las calles (en los parques y otros espacios por parte de la fuerza pública) para ver si se observa algún resultado. Bajar todo lo posible la circulación de gente parece ser el gran desafío. Respecto de los bares y restaurantes, por ejemplo, se pueden cumplir los protocolos en los locales, pero que estén abiertos implica una movilización de personas importante y eso es lo que se necesita reducir aún más, según manifiestan los epidemiólogos e infectólogos.

Cada vez menos salidas

Los asesores sanitarios ya anunciaron que no se puede liberar nada más en la ciudad porque el sistema hospitalario (público y privado) colapsa, pero al mismo tiempo, quienes viven de un comercio no dan más. Son seis meses durísimos y los planes de contingencia, las ayudas económicas y el ofrecimiento de créditos accesibles ya no alcanzan. “Ofrecemos formas de financiación muy favorables pero los comerciantes ya no las quieren tomar. Se hizo muy extenso todo esto”, agregó Chale, mostrando la complejidad del panorama en Rosario.

“En las últimas semanas hicimos más de 30 reuniones con los distintos rubros y a eso hay que sumarle los intercambios telefónicos permanentes. La situación es apremiante“, enfatizó.

El funcionario mencionó que la evaluación que hacen del cumplimiento de las restricciones en el sector comerciales es “buena”. Se cumplieron los protocolos, se logró bajar otro 26% la movilidad, pero “los resultados no se están viendo en la baja de contagios, el escenario que imaginábamos para hoy, hace 14 días, no se dio”.

“Si se piden más restricciones, para muchos implica bajar las persianas porque ya agotaron sus ahorros y no quieren tomar más créditos por accesibles que sea. Es la cruda realidad, pero al mismo tiempo está el tema sanitario que es clarísimo: los casos no sólo no bajan sino que suben”.

Pedidos

“En las reuniones estamos pidiendo toda la colaboración pero ya no solo en el cumplimiento de los protocolos; solicitamos a cada persona, cada comerciante que se cuide, que cumpla con el distanciamiento social, el uso permanente del barbijo, que intente trasladar le mensaje a los suyos, a sus hijos, necesitamos la colaboración de todos porque si los negocios están cerrados pero los adolescentes y jóvenes se siguen juntando en las casas no hay modo de frenar esto“, reflexionó Chale.

“El momento más crítico llegó. Y llegó en septiembre, con lo cual, con el paso del tiempo se hizo todo más difícil”, agregó.Las reuniones con los representantes de los diferentes rubros y con distintos grupos continuarán durante todo el día. Hay armados protocolos “alternativos” con distintas propuestas para adaptarse a lo que hoy anuncie el gobernado Omar Perotti, si es que deja margen para la apertura de ciertas actividades.

“Hay sectores más enfurecidos, más enojados, con los que es difícil dialogar y otros que muestran cierta comprensión o resignación frente a la pandemia”, enfatizó Chale.

Los parques

La primavera se anuncia con días de sol y un clima favorable para las reuniones al aire libre, pero los especialistas entienden que con esta alta circulación de un virus extremadamente contagioso como es el Sars Cov 2 las reuniones afuera también son riesgosas.

“Acá hay kilómetros de costa por los que la gente pasea o camina, si se impide totalmente ese movimiento va a ser necesario controlar con otros recursos, no alcanza con los agentes municipales”, dijo el secretario, quien agregó: “Es un problema mundial, hablo con funcionarios de países del primer mundo que me dicen que controlar a la juventud y las aglomeraciones en distintos espacios es realmente muy difícil después de tantos meses de pandemia. A veces uno siente que intenta para una ola con una mano”.