junio 24, 2021

Radio Gran Rosario

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El Provincial ya habilitó camas con respirador en la guardia

Se trata de una suerte de terapia intermedia pensada para aliviar la fuerte demanda. “Sirve para atajar los penales”, graficó la directora del efector

 

Por La Capital

Mientras se acumulan las primeras jornadas de las nuevas restricciones en la provincia, los hospitales siguen muy al límite de sus capacidades. Un ejemplo es el Hospital Provincial de Rosario, donde las 27 camas críticas de la terapia intensiva están ocupadas y se montó una terapia intermedia en la guardia con otras seis camas con respiradores. “El fin de semana tuvimos cinco ambulancias esperando para ingresar pacientes, se sumaron dos baleados y una paciente de 30 años murió por coronavirus. La gente debe entender que acá ingresan casos con fiebre y a las dos horas están intubados”, narró con crudeza la directora del centro asistencial, Teresita Ghío.

El hospital fue uno de los que tuvo una situación hipercrítica el fin de semana pasado. Y así lo graficó la directora. Las 27 camas de terapia intensiva permanecían este lunes todas ocupadas y “hace ya una semana que están así, de modo que cuando alguien se muere, rápidamente es ocupada por otro paciente”. Además de las ambulancias que tuvieron que esperar para ubicar a quienes trasladaban, dos ingresos por heridas en una balacera en zona sur también estresaron la demanda de atención.

“La patología más común sigue estando en el área Covid, en el marco de un sistema muy demandado. Hemos ampliado incluso en el área de la terapia pediátrica, que ahora va toda al Hospital de Niños Zona Norte. Y en coronarias ampliamos de 4 a 8 la terapia polivalente. Ahora disponemos de otras 6 camas en la guardia que se suman a las 27. Este sector trabaja como una terapia intermedia equipada con respiradores y funcionan como un back up. En estos momentos tiene pacientes con máscaras de oxígeno pero están dotadas para la asistencia mecánica respiratoria. Por eso no nos desbordamos,vamos atajando los penales con la guardia y después lo que se desocupe lo derivamos donde hay más enfermeras y médicos terapistas”, se explayó Ghío.

También queda desafectado el sector de shockroom para pacientes que llegan por una emergencia. “Tenemos mucho trabajo, mientras algunos siguen paseando o incumplen las normas. El viernes a la noche se murió una chica de 30 años por Covid sin ninguna comorbilidad”, alertó la directora.

Y si bien las restricciones a la circulación nocturna provocaron un descenso de ingresos por siniestralidad, el Covid se encargó de dejar la capacidad al límite. Las 32 camas generales del Provincial también están repletas de pacientes con coronavirus.

Con lo justo

“Tenemos ocupación casi total, no hay desborde ni colapso, pero nos sobran pacientes”, graficó Ghío.

La profesional, además de suplicar por los cuidados sanitarios a la población, pidió que no se deje de consultar al médico ante cualquier síntoma. “Este virus está muy agresivo y vemos casos de descompensación a las pocas horas. Entran caminando con fiebre y dolor de cabeza y a las dos horas están en un respirador”, advirtió Ghío.

Este tipo de casos se ha registrado en la salud pública en las últimas horas y provoca el alerta de las autoridades sanitarias.

Panorama en otros efectores

En el hospital Centenario el panorama no es muy distinto. Su directora, Claudia Perouch, trazó un panorama de situación ante La Capital . “En un momento tuvimos cero cama para Covid, pero después se pudieron desocupar algunas”, señaló al recordar que el efector que conduce recibe otras patologías y es centro derivador de neurocirugías, transplantes, diálisis, cardiopatías y es un referente en la red de infartos.

“Tenemos la red pública complicada, entre el Eva Perón, Centenario y Provincial. Todo es muy dinámico, pero se hicieron derivaciones a otros efectores en el marco de una red integrada junto a la salud privada (que ayer tuvo el 97 por ciento de ocupación) y con los criterios de traslados según el nivel de complejidad de los pacientes”, señaló Perouch para agregar: “Los hospitales provinciales, junto al Heca, entre todos pudimos dar respuesta hasta el momento y no quedó nunca ningún paciente sin atender”.

El subdirector del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), Germán Camilletti, también planteó un cuadro de situación “complejo” en el centro asistencial.

“La ocupación es cambiante, la mitad son pacientes politraumatizados, el resto son Covid y otras patologías. Teniendo en cuenta la ampliación de camas (en la actualidad hay 40 camas críticas) la ocupación es alta y constante. Y si bien hubo una restricción de atenciones por la siniestralidad a consecuencia de la reducción en los horarios de circulación, la ocupación no baja en general”.

El Heca refuncionalizó sus espacios para atender coronavirus.

“Estamos en un momento muy complejo que nos obliga a repensar permanentemente los espacios y modificarlos en función de la realidad y de estas nuevas necesidades. No estamos con dificultades en la infraestructura, pero sí con la cantidad de ocupación muy elevada y meses de trabajo y cansancio en los equipos de salud”, admitió Camiletti.

Esperas para internar en camas críticas: dos a tres horas

“Hemos llegado a tardar entre dos y tres horas para encontrar camas críticas”. Así lo confirmó el titular de la Central de Operaciones de Emergencia Sanitaria (Coes), Juan Becerra. La estimación refleja una ampliación en la espera para las internaciones de pacientes que requieren un tratamiento en la alta complejidad, pero la búsqueda en la gran mayoría de los casos se hace con el paciente estabilizado en un efector o bien mietras está siendo monitoreado por personal médico. “No hay ambulancias en las puertas de los hospitales”, aclaró el especialista al indicar que la alta ocupación de camas críticas es porque “está medio saturado el proceso de búsqueda ” en la compleja relojería que se hace hora tras hora en la central de derivaciones.

“Está siendo más complicado”, admitió Becerra al explicar que hay variedad de situaciones particularmente con pacientes que tienen obra social, pero sus referentes sanatoriales están al límite.

“Cuesta el proceso de derivación, pero si el paciente no está en una guardia de ingreso para estabilizarlo, está monitoreado, la espera no es en la ambulancia con el paciente arriba. Si los médicos que van a un domicilio prescriben una internación de alta complejidad, ahí empieza la búsqueda de camas”, explicó.

“Tenemos un indicador que es el tiempo de ocupación del móvil del Sies y ahora está entre dos a tres horas en promedio incluyendo el proceso de desinfección que se hace a las unidades al trasladar pacientes con sospecha o confirmación de Covid. Pero estamos en este lapso para buscar una cama crítica”, indicó Becerra.